In consejos, PNI

HINCHAZÓN ABDOMINAL Y SOBRECRECIMIENTO BACTERIANO

Una de las frases que más escucho en consulta es: “Se me hincha la barriga después de comer, pero es algo normal, me sucede desde hace muchos años”. A pesar de que algunos síntomas lleven mucho tiempo acompañándonos, no deberíamos normalizarlos. Escuchar nuestro cuerpo nos proporciona información de gran valor para poder interpretar lo que está sucediendo y, con las herramientas adecuadas, solucionarlo.

Cuando sentimos que tenemos el abdomen hinchado, como si tuviéramos un globo lleno de aire dentro de la barriga, es debido a que en nuestro intestino se están generando una gran cantidad de gases. Los gases son fruto de la fermentación que se produce cuando nuestras bacterias intestinales y la fibra que ingerimos. Es importante que se produzcan, pero cuando empiezan a generar síntomas, el cuerpo nos esta informando de que en nuestro intestino empieza a haber una presencia de bacterias mayor de la recomendada.

Este trastorno digestivo es llamado “Sobrecrecimiento Bacteriano en el Intestino Delgado” (SIBO -Small Intestinal Bacterial Overgrowth). Genera hinchazón abdominal e incremento de gases.

A día de hoy sabemos que convivimos con una gran diversidad de bacterias y nos ayudan en muchos aspectos. Entrenan nuestro sistema inmunitario, producen vitaminas del grupo B, vitamina K… pero es importante que se encuentren en las concentraciones adecuadas.

Para poder tratar un SIBO y revertir el proceso, es muy importante detectar aquellos factores que han propiciado el desequilibrio bacteriano. El consumo continuado de Omeprazol o el estrés mantenido en el tiempo son algunos de los factores a tener en cuenta, aunque el que más se repite en consulta es la hipoclorhidria. Se trata de la falta de producción de ácido clorhídrico por parte del estómago, la cual genera síntomas de digestiones lentas, ardor y/o reflujo.

El ácido clorhídrico, además de ayudarnos en la digestión, también tiene una función bactericida, regulando la presencia bacteriana en nuestro intestino. Es decir, necesitamos un ambiente más ácido en nuestro estómago para diferir mejor la fibra y que haya menos presencia de gases.

Me gustaría remarcar que no debemos normalizar las señales que nos muestra nuestro cuerpo. Nos proporciona mucha información para entender qué alteraciones se están produciendo, y así  profundizar en la búsqueda para detectar el origen del problema y ponerle solución desde la raíz.

  • Isaac Edo
    Isaac Edo

    Graduado en Naturopatía (CENAC). Graduado en Medicina Tradicional China (CENAC). Postgrado en PNI Clínica (Regenera-EFHRE International University). Cursando Grado en Nutrición Humana y Dietética (Universidad Isabel 1). Atención clínica en RAPbarcelona, Regenera Barcelona y Centre de Medicina Correctiva Sabadell.

Artículos recomendados

Escribir un comentario

Contactar

Rellena los siguientes campos y para que nos pongamos en contacto contigo

Not readable? Change text.
0